domingo 4 de mayo de 2008

Chaitén: Imágenes de la Catástrofe Natural


A modo de graficar lo que se está viviendo en Chaitén, quiero compartir estas imágenes (realmente impactantes) y reiterar el llamado hecho en la entrada anterior: ayuda tanto material como espiritual para los chaiteninos y chaiteninas. Muchos saludos a todos.

A pesar de las lluvias registradas en la zona (junto con tormentas eléctricas)
la situación en Chaitén sigue siendo crítica.


Hoy Chaitén -llamado por los medios el "Pueblo Fantasma"-
está cubierto de una capa de cenizas que llega a los 20 cm de espesor.


La fumarola puede apreciarse desde Puerto Montt, lugar donde han sido evacuados
gran parte de los chaiteninos, a muchos kilómetros de Chaitén.


El trabajo conjunto y coordinado de la Armada de Chile, Carabineros y la ONEMI
ha permitido evacuar a la mayor parte de los 4000 habitantes de la ciudad de Chaitén.


Fumarola inmensa escapando del cráter del Chaitén,
imagen tomada desde avioneta de patrullaje.


Toma satelital de la NASA: se puede apreciar claramente el cráter del volcán Chaitén,
cuando aun dormía y no entraba en actividad.

Chaitén: El Paraíso en Ascuas.

He querido comenzar este blog que -como anuncia en la descripción tendrá de "todo un poco"- con una noticia de contingencia nacional, más importante que el problema del Transantiago o más importante que la destitución de la Ministra de Educación Yasna Provoste: me refiero a la inminente erupción del volcán Chaitén, ubicado en la jurisdicción de la sureña comuna del mismo nombre, provincia de Palena, Región de los Lagos, Chile.

En los medios de comunicación -sobre todo televisivos- hemos podido ver, con cierta gota de morbo natural en la filosofía de vida chilena la gran contingencia y cobertura mediática a este hecho (no da para menos), pero en cierta forma me hace sentir que se ha olvidado en cada reportaje y en el pensamiento de los millones de santiaguinos (y por qué no, otros tantos millones más al norte del país) el calvario que han de estar viviendo los chaiteninos y chaiteninas en estos momentos, no por que deban pasar la noche en un albergue, hacinados, sino porque ven, impotentes, como su paraíso terrenal, hogar de aproximadamente 4000 almas, se ve envuelto en cenizas plomizas, en estruendos pavorosos y olores sulfurosos desde el pasado 1 de mayo.

Es posible hablar de Chaitén como las puertas chilenas a la Patagonia: cercano a la localidad afectada se encuentra la reserva natural Parque Pumalín (propiedad del norteamericano Douglas Tompkins), y no hace falta enumerar o citar argumentos para especificar la belleza de la zona y la importancia para la biodiversidad nacional; basta con observar fotografías de esta ciudad para entender que en el sur de Chile se ha extraviado un trozo del Edén.

Pero como ya es sabido por todos nosotros, la armonía natural de este lugar se ha destrozado para dar paso a un fenómeno que, lejos de ser un acto de maldad por parte de los dioses nos ha descolocado, y a los chaiteninos y chaiteninas les ha destrozado el corazón: el despertar del volcán Chaitén.

En un comienzo se pensó que era el cráter del volcán Michimahuida el que arrojaba fumarolas a los cielos diáfanos del sur, pero ya comenzadas las indagaciones por personal de la ONEMI y la Armada Chilena se confirmó al agresor. El resto de la historia ya se nos hace familiar: en un poco más de 24 horas se han evacuado a las casi 4000 personas moradoras de la ciudad de Chaitén, quedando actualmente menos de 100 personas que, de una u otra manera se resignan a abandonar este "canasto de agua" (significado de "Chaitén" en mapudungún) que les ha dado más que la vida desde que tienen uso de la noción. Hoy, la gente que ha decidido irse a albergues en Puerto Montt no está sufriendo menos que aquellos que están decididos a quedarse en sus hogares en Chaitén hasta las últimas consecuencias: no es posible abandonar esos parajes y salvar la vida pues, soy un convencido de que en caso de que el volcán aumente su actividad y entre finalmente en erupción -en el peor de los casos alcanzando la ciudad de Chaitén- las almas de los miles de chaiteninos residentes ahora en Puerto Montt se quebrantarán al punto del colapso, es a ese punto que hemos de apelar nuestra ayuda humanitaria, sin menospreciar -claro está- el envío de materiales tales como frazadas, colchonetas y medicamentos. Sin embargo, y el meollo de toda esta cuestión, es que nos hemos despreocupado del alma de estas personas que impotentes ven como su paraíso entra en ascuas. Nuestras plegarias no detendrán el natural fenómeno de la erupción del volcán Chaitén, sin embargo hemos de canalizar las energías hacia las miles de personas residentes de este paraíso terrenal emplazado en el sur de nuestro país, imitando así el espíritu fraterno de estas personas que, sin duda ya habrían solidarizado con los cómodos santiaguinos.

Llamo a la conciencia de todos los chilenos a pensar (aunque sea un poco al día) en esta situación: dicen por ahí que la fe y espíritu humanos mueven montañas, obviamente pueden sobrellevar los efectos colaterales que deje la erupción del volcán Chaitén en los miles de acongojados chaiteninos. Mis más sinceros respetos y saludos fraternos hacia ellos.